Operación Rescate #2: Gastón y el iceberg del coche nuevo (Gastos de mantenimiento)

Esta entrada es la parte 3 de 3 de la serie Operación Rescate
El cuñado Gaston

Hace unos días os conté que mi cuñado Gastón se había comprado un coche reluciente. Estaba feliz con su cuota de 375 euros al mes, convencido de que ese era el único «sacrificio» que tendría que hacer (pobre iluso, si es que la ilusión del olor a coche nuevo nos nubla el juicio). Pero ayer me llamó por teléfono y no sonaba tan eufórico.

— Carlos, me han pasado el recibo del seguro del coche y casi me da un síncope. ¡800 euros de golpe! Y para colmo, he tenido que pasar por la gasolinera y llenar el depósito me ha costado casi cien. ¿Pero esto qué es?

Fui a su casa a echarle un cable con las cuentas. Gastón estaba en la cocina, con varios papeles sobre la mesa y una expresión de quien acaba de descubrir que el agua moja.

— Gastón —le dije—, el problema es que tú solo miraste el precio de la entrada. Te has fijado en la punta del iceberg, pero no has visto todo el hielo que hay debajo del agua (y te aseguro que ese hielo es el que hunde los barcos, y las economías familiares).

El «Iceberg» que está hundiendo a Gastón

Mucha gente comete el mismo error que mi cuñado. Piensan que tener un coche es pagar la letra del banco y listo. Pero lo importante aquí es entender que un coche es, en realidad, un agujero en el bolsillo que nunca deja de pedir comida.

Sentamos a Gastón frente a su libreta y empezamos a sumar lo que de verdad le cuesta su «joya» cada mes, más allá de la letra (y aquí es donde empezaron los sudores fríos):

  • El Seguro: 800 euros al año son 66 euros al mes.
  • El Impuesto de Circulación: Otros 10 euros al mes (repartidos).
  • La Gasolina: Gastón hace bastantes kilómetros. Sumamos unos 150 euros al mes.
  • Mantenimiento y neumáticos: Aunque el coche sea nuevo, hay que guardar algo para las revisiones y el desgaste. Ponemos otros 40 euros al mes.
  • Garaje: Gastón no quiere que su coche «duerma» en la calle, así que paga 70 euros al mes por una plaza.

— Gastón, suma ahora —le dije.

Cuando vio el resultado, se le cambió la cara. A sus 375 euros de letra había que sumar otros 336 euros de gastos fijos. Su coche de «oferta» le está costando 711 euros todos los meses. (Casi nada, ¿eh?).

El error de no contar con el «mantenimiento» de la vida

Gastón vive al límite. El mes pasado, con el sueldo justo, pudo pagar la letra. Pero este mes, al llegar el seguro de golpe, ha tenido que pedirle dinero prestado a su hermana (la Prima Ana) porque no tenía ni para llenar la nevera.

Como siempre digo, tener dinero para comprar algo no significa que puedas permitírtelo.

Gastón tiene el dinero para pagar la cuota, pero no tiene el «margen» para mantener el estilo de vida que ese coche exige. Es como si te compras un traje de lujo pero luego no tienes dinero para llevarlo al tinte cuando se mancha: al final, acabas con un traje sucio colgado en el armario.

El consejo de hoy: La regla del «Gasto Total»

Si estás pensando en comprar un coche, o cualquier otra cosa que requiera mantenimiento (como una casa o incluso una mascota, que esas también piden lo suyo), sigue el consejo que le di a Gastón:

  1. Calcula el coste real por mes: Suma el seguro, los impuestos y el mantenimiento anual y divídelo por 12. Ese es el número que tienes que sumar a tu letra sí o sí.
  2. Mira el «Iceberg» completo: Si el total supera el 15% o 20% de lo que ganas, el tema es que ese objeto te va a acabar robando la paz mental (y eso no hay aire acondicionado que lo compense).
  3. Crea una hucha para el coche: No esperes a que llegue el recibo del seguro para echarte las manos a la cabeza. Aparta cada mes la parte proporcional (esos 66 euros de Gastón) para que, cuando llegue el cobro, el dinero ya esté ahí esperando.

Gastón se quedó mirando su coche por la ventana. Ahora ya no lo veía tan «barato». Ha entendido que el coche no solo se alimenta de gasolina, sino de su propia tranquilidad.

¿Y tú? ¿Sabes cuánto te cuesta de verdad tu coche al mes o solo miras la letra del banco?


Aviso legal y de responsabilidad: Vamos a ponernos serios: este blog tiene fines educativos y de entretenimiento. No soy asesor financiero ni experto en automoción (yo solo programo, lo de los motores se lo dejo a otros). Los cálculos presentados son ejemplos basados en casos reales para ilustrar la importancia de la planificación de gastos. Cada situación personal es un mundo y te recomiendo hacer tus propios números antes de lanzarte a una compra importante. Tu salud financiera depende de tu capacidad para prever estos gastos, no de la suerte.

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